lunes, 21 de diciembre de 2009

El cuadernito de D° Civil: I

¿En qué nos hemos convertido?
Tu, en mi jugo de mango sin azúcar.
Y yo, en tu tendedero de esperanzas.

L.B.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Infinita tristeza

"Aunque es muy leve la diferencia, en mi próxima vida seré puta y no abogado"

Suelo pensar que las putas merecen
un seguro médico,
Pocos aprecian el trabajo social
que ellas ejercen.

También pienso que los abogados
no deberían ir al cielo,
Aunque muchos de ellos crean ya,
que han comprado su parcela
en la "hacienda celestial".

En cambio, las putas si merecen
acostarse con San Pedro.
¿A cuántos de esos hombres de
traje y satin, han llevado al cielo
en treinta minutos?
y los traen devuelta a la vida en
un viaje en paracaídas.

Malditos los abogados
que se ofrecen como putas,
y benditas las putas que creen
fielmente en su labor social.

¿Quiénes son esos hombres y mujeres
de "recta moral", para juzgar a las "LUPAS"?

Cuando muchos de esos hombres
venderían su culo por un fajo de
billetes verdes. Y cuando muchas de esas
mujeres quemarían su pudor a cambio
de orgasmos sin límite de producción,
Salvajes
indecorosos,
reales...Ilegales (a Dios).

Yo estoy seguro que las putas
llegaran al cielo.
Y aunque anteriormente mencioné
que los abogados no lo harían.
¡Me pregunto!

¿Y si en el cielo las putas desean sindicarse?

L.B.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Carencias

Carezco de tiempo para ser de nuevo el niño de mi vieja,
Echar 15 años en retroceso me es imposible. (aunque por ella lo intentaría)

Carezco de exceso de alegría
para tanta tristeza acumulada en esta ciudad de lágrimas.

Carezco de las habilidades para sonreír cuando me lo piden,
ese botón no vino en mi fabricación. (aunque por mi vieja me lo adaptaría)

Carezco de fe para creer en la iglesia, las estampillas y el agua bendita.
Hace tiempo que dejó de ser mi hogar, mi foto favorita y mi bebida hidratante.

Carezco de respuestas para la incertidumbre que se avecina más adelante.

Pero además carezco de la cualidad de ser lo que otros quieren que sea,
y hacerlos felices cuando la reina lo exija .

Soy, como diría Neruda: Tan claro como una lámpara y simple como un anillo.

También carezco de odio hacia mis amigos y enemigos,
pero mi llama no es indiferente, todo, menos indiferente.

No quiero convertirme en el hacedor de sueños de una sociedad egoísta,
quiero ser mi propio sueño, mi patria convertida, mi ilusión, mi sendero,
con la única petición a Dios de no olvidar a los míos.

Y jamás...carecer de esperanza,
y renunciar a ver, antes de quedarme ciego.

L.B.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Reparaciones

A veces creo que ella miente.

A veces siento que me coge la espalda, me toma de hombros y me sienta.

Nunca alcanzo a descifrar las verdades con las que miente, y las mentiras que (ella) acierta.

Tan irreal es su voz, que en mil voces diferentes entona.

Como yo quiera que hable, hablará, pero sólo el sonido de lo que sale de su boca.

Tan irreal es su boca, que nunca la he visto moverse.

Sus ojos, su nariz, los pechos morenos de los que tanto me habla.

Lo irónico es que puedo hablar con ella (al menos escribirme)

A lo mejor un día la vida nos encuentra, quizás pase a mi lado y no repare en mi presencia,

O de lejos ella me mire (y mis ojos solo alcancen a contemplar sus piernas), y yo me quebrante de lujuria.

Ella se llama...yo la llamo...al menos por ahora.

jueves, 22 de octubre de 2009

Terminales

¿Cuánto esperaste?

¿Cuántos abrazos tuviste que cocerte?

Para poder apenas estrechar su mano.


¿Y a dónde corriste?

¿Cuáles puentes derrumbaste?

Para que no te alcanzaran, ni en los sueños.


¿Cuál fue tu última pregunta?

¿Cuántas fueron las dudas que evadiste?

Porque tus respuestas apenas eran principiantes de una objeción.


¿Quién fue el primero en cerrarte la puerta en la cara?

¿Y ese otro que te enseñó a abrir una ventana?

Aprovecha y deja que un poco de aire golpee tus mejillas.


Abordo y huyo de los colectivos

Que (re)escriben las calles,

Cada parada, un punto agónico,

Animales que se apretujan para ingresar al odio.


Yo se que Dios nos mira por el parabrisas,

Lo que sucede es que el nuestro se encuentra empañado.


¿En cuál terminal pediré parada?

¿En cuántos de estos Dios me pedirá el pasaje?


L.B.

jueves, 15 de octubre de 2009

Arrivederci

¿Quién sabe de recuerdos?

Fotos, cartas, vídeos, amigos, enemigos...

Yo espero que las personas que caminaron mi vida no sean tan sólo una instantánea más, en el álbum de fotografías.

L.B.

domingo, 11 de octubre de 2009

Reapariciones

Por qué preocuparse, si no puede desvanecerse lo hecho.

(No sé…)


No sé qué sucede,

Usualmente no suelo sentirme triste,

Derrotado, vagando en pensamientos

(Ante) pasados, que de vez en cuando

Logro suprimir de mi cabeza. (Hoy no)


Me siento roto, con un montón de sueños

Desquebrajados por recuerdos que deseo

Reparar, más son irreparables. (Unos ajenos,

Y otros causa de mi ajenidad)


Me siento la mitad de completo en este tazón de almas,

Como un futbolista que marca un gol, sólo para

Darse cuenta de que su equipo aun pierde por un tanto.


¿Y por qué no seguir? - ¿Por qué cuando te necesito

Sólo te encuentro envasado en velas y sahumerios, o

Encriptado en un mensaje de texto?


¿Por qué no seguir?


Porque hoy, vuelven varios de esos recuerdos,

Raudos, acumulándose junto a una tristeza,

Que se atraganta en mi garganta.

Y muchas preguntas brillan en mi cabeza

Como las vallas de la autopista:

¿Por qué?, ¿y si hubiese sido otro?

¿O yo? …estuve allí, mutilado por las incógnitas.


Espero que octubre llegue pronto,

Espero que llegue y arrase con

Las estrellas que brillan tenuemente

En el cielo nocturno.


Que se lleve los barcos llenos de suerte,

Que estropee la maquina hacedora de

Malos recuerdos,

Que evapore los charcos de angustia que

Mojan mi corazón.


Espero que octubre llegue pronto,

E irrumpa en las gavetas de mi desesperación,

Se robe mi teléfono…y mi agenda,

Se trague mis (falsas) sonrisas de fotografía

Y con ellas, estas letras,

Esta pluma,

Y esta desesperanza.

L.B.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cada cosa en su lugar

Un cuerpo vacío,
Una llama que no tiene a quien alumbrar,
Un anaquel repleto de escases,
Una emisora con impetuosa estática.



Un estadio colmado,
Una pared desgastada a tiros,
Una jaula repleta de aves,
Un cielo bordado de luces artificiales.



Una iglesia ofertando a Dios,
Millones de fieles comprando condones,
La biblia perdiendo su condición de “best-seller”
Y un Dan Brown acumulando seguidores.



Hoy quiero parir una idea,
Una idea, que me devuelva
La ansiedad de reconstruir: un alma,
Un sueño, una casa, una patria…

Yo recuerdo que…

Cuando era niño los adultos decidían
Qué cosa iba en qué lugar,
Ahora, burócratas “seudo-politicos”
Se burlan y ensordecen cuando
Intento decidir.

Aunque…

En realidad puede que:
Yo blasfeme
Tú blasfemes
Él blasfeme
Nosotros blasfemásemos
Ellos Blasfemasen

Pero espero que pronto, muy pronto
La tierra se pueble de orgasmos
Y la tolerancia se convierta en moneda de cambio,
Que Saramago no se infarte porque
Algunos preferimos escribir en Blogs,
Y que la “Cuba Libre” deje de ser tan sólo una bebida.

¿Cada cosa en su lugar?- Quizás,
Por ahora, las balas siguen alquilando
Cuerpos y “cobrando la renta”

L.B.

domingo, 2 de agosto de 2009

Poco se sabe


Yo no sabía que no tenerte

podía ser dulce como nombrarte

para que vengas aunque no vengas

y no haya sino tu ausencia

tan dura como el golpe que me di en la cara pensando en vos.

Juan Gelmán.

jueves, 2 de julio de 2009

Quiero una mujer que le de frío en las manos

By Toto Aguerrevere.

Tengo el atrevimiento de colgar este post en mi blog (pero sencillamente pienso que es grandioso) Textos como estos, simplemente lean algo más interesante que mi blog.

L.B

Estoy cansado de que todas me quieran y yo no tenga a nadie a quién querer. De entrar solo a algún lugar y hacerme creer que eso no importa. La verdad es que no me preocupa tanto la entrada; lo que odio es la salida. Detesto no tener a alguien a quién llamar un domingo en la mañana o a las doce de la noche un martes cualquiera a decirle que hoy, pensé en ella. En tener muchos amigos (demasiados gracias a Dios), pero en no poder salir a veces con los que quiero porque los hago sentir incómodos. Soy lo máximo, un viernes a las doce de la noche. Soy una incomodidad un martes a las siete, en una cena de parejas.

No me sirve el consejito de “ya vendrá”. El hecho es que tengo veintiocho años buscando, y no ha venido. En un mes exacto cumplo un nuevo año de vida. Y me molesta no tener a alguien con quien compartirlo. Odio mi cumpleaños por esa razón. No me sirve de nada, salvo para alimentar mi ya inflado ego, que trescientas mujeres me digan que me “adoraaaan”. Necesito a una sola, que no me lo diga, pero que yo sienta, que verdaderamente me quiere.

El problema lo entendí en clases de Golden Credit. No he sido específico conmigo mismo. Me he dejado llevar por eso de que “el amor es ciego” sin hacer una lista de las cualidades que yo busco en una mujer. El ejercicio de hoy en clases fue precisamente hacer esa lista de todos los indicadores que nos importaban a nosotros a la hora de buscar una pareja. Me pareció interesante al momento y voy a copiar lo que escribí porque sé que en algún momento voy a perder el papelito dónde lo anoté (una factura del Auto mercado El Patio). Es totalmente egoísta, y quizás no exista en el catalogo lo que yo estoy buscando, pero vale plenamente lanzar la flecha. Uno jamás sabe que tan cerca puede estar el arco.

Se busca: Una mujer. Bonita de cara, no muy blanca, que tenga el pelo largo (que no tenga rulos grasosos) y que lo sepa mover (siempre me ha fascinado el pelo, debe ser que es porque yo no tengo mucho). Que no sea más alta que yo (1.70), y que el tema de la dieta corporal no sea “el tema” que le agobie las preocupaciones diarias. Por eso no me interesa que sea flaca (no muy flaca) o gorda (no gordísima). Lo que necesito es alguien que se vea en el espejo y se guste. Que le encante ser mujer. Busco a una mujer que sea más inteligente que yo. Que me intimide a aprender más. Pero que se mate de la curiosidad por que le cuente todos esos “fun facts” y triviliades que yo busco detrás de las historias de la Historia. Que sea profesional, ambiciosa y con deseos de ser alguien importante (así sea que muera siendo solamente importante para mí).

Quiero a una mujer que le encante hablar de películas viejas (viejísimas). Que sea culta, y que sepa de arte para que me lleve como los ciegos por una imagen visual de todos los museos y cuadros que ha visto en su vida. Hablar inglés es indispensable porque yo no hablo español, sino que mezclo las palabras porque así es mi pensamiento. Hablar francés es un asset. No porque yo sepa hablarlo bien, sino porque me parece sexy. Que se lea el periódico y que comentemos las noticias como si los que ocupan la primera página fueran nuestros primos. Porque sobre todas las cosas debe sentir que Venezuela es otra más en la relación. Que cuando oiga la palabra “Venezuela” se le paren los pelos, sobre todo si lo oye de alguien extranjero.

La mujer que yo quiero debe ser detallista. Que bese sin razón alguna. Que le encante que la consientan (y que me consienta a mí). Sobre todo con las sorpresas. No voy a poder darle mucho pero espero se muera así sea con un pedazo de papel. Quiero que sea de buen carácter, honesta, capaz de sentarse conmigo y decirme todo lo que le pasa por la cabeza. No la entenderé pero por lo menos ella puede tener la confianza conmigo de decirme en mi cara que hoy, sencillamente no me quiere.

Que me entienda que necesito momentos en los que tengo que estar solo. Porque es ahí donde me vuelvo a reencontrar. Pero que sepa que cuando me encuentro nuevamente, al único sitio al que quiero ir es adonde ella está. Quiero una mujer que le pueda contar todos mis secretos. Y que cuando los oiga, comprenda porque he hecho las cosas que no he podido contarle a nadie. Que no viva muy lejos y que su familia comparta los mismos valores que los míos (Walt Disney es Dios, la Navidad es sagrada, todo lo demás en la vida no importa con tal de que haya un abrazo al final del día).

Busco a una mujer que se sepa vestir bien y que me sorprenda como se arregla en su sencillez. No busco un disfraz. Tampoco una que vaya en mono para el cine ni que use una tanga barata en la playa. No pido que vaya entaconada para el mercado pero que le guste arreglarse. Con las manos bien cuidadas y las uñas cortas. De esas que las otras dicen "que buen gusto tiene". Busco a alguien que cuando entre a algún lugar, todos se volteen a verla. Debe ser simpática, amable y gozona; alguien que entre por esa puerta, y todos se mueran por hablar con ella. Eso porque la mujer que quiero debe morirse verdaderamente de la risa.

Insisto en la risa porque debe ser particular y característica. Así yo la oiga a lo lejos. Como si el mundo dependiera de esa risa para saber si algo es cómico o no. Deseo una mujer que me entienda sin que le hable; que me vea a lo lejos, aún cuando está rodeada de trescientos hombres que se mueran por estar con ella, y con picar el ojo, ambos sepamos que soy yo quién la adoro. Porque yo no soy de celos. Que su sentido del humor sea igual de irónico que el mío y que me busque para echarnos los cuentos en la mitad de una fiesta. Y que a la hora de bailar se destape como las diosas. De esas en donde los demás hacen círculos para verla, porque no hay otra manera de desatarse en público que no sea esa.

Quiero una mujer que me enseñe cosas pero que sea una inútil tendiendo la cama. Eso yo lo hago mejor que nadie. Que me enseñe a cocinar y me devuelva la importancia de ir a misa. Busco a una persona que se identifique con mi mamá pero que sea adorada por mi papá. Que sea humilde y sincera y que le duelan las cosas que hay que dolerle a uno en esta vida. Que sepa que le tienen envidia y que trate a esa cualidad como lo que es: una impostora. Que sus amigos sean lo máximo y que ella piense lo mismo de los míos (aún cuando haya tres que no soporte). Puede ser grosera pero que le quede bien y sepa dónde usarla. Detesto a una mujer que le dice “Marica” a la otra. Que tome a la par que yo y si fuma, que tenga plena conciencia que algún día los dos tendremos que dejarlo.

Si peleamos, espero que sean por cosas que merecen ser peleadas y no por imbecilidades en donde ella sabe que puede ganarme. Porque yo no tengo paciencia para lo mediocre. Que me inspire a ser un mejor hombre todos los días de mi vida. Mejor aún, que me inspire a ser hombre. Que le encanten los niños y que sepa leer cuentos igual que yo y se ponga a correr con ellos y ser una completa payasa conmigo. Quiero una mujer que cante. No me interesa si canta malísimo. Solo espero que me llame porque en alguna parte del mundo, cuando yo no estoy con ella están poniendo alguna canción y eso le recuerda a mí.

Sobre todas las cosas, quiero una mujer que sea buena con todo el mundo. Que la gente me diga que soy el hombre con más suerte en toda la tierra porque la tengo a ella. Y que yo me vea en el espejo todas las mañanas de mi vida y piense lo mismo. Por eso quiero una mujer que le de frío en las manos. Agarrarle la mano y enseñarle el calor de mi mundo, será siempre el mejor regalo que pueda darle.-

lunes, 29 de junio de 2009

Palabras inéditas


Hoy consigo abrir una ventana.
Llenar de verde el mal karma.
Tengo un saco que empieza a llenarse de nuevas buenas; palabras que han lavado mi cara.
(sinceramente no hay tanta poesía en estos días, pero déjame intentar)

Hoy te hallé en mi billetera, retratada en una instantánea que me dejaste unos días antes de marcharte.
La tengo justo al lado de mi identificación, y cada vez que intento encontrarme (tu estás a mi lado)
Con esa sonrisa agrietando el cuero, derrotando imposibles. No es tan difícil distraerse viéndote.

Me gusta encontrarme contigo,
Colecciono momentos que te harían reír, aunque por ahora le pido a Dios (si es que existe) que estés riendo como nunca, que te falte el aire de la alegría. Porque amanezco pensando en lo que ha me ha hecho feliz: y entre muchas encrucijadas, buenos (y malos) poemas, diplomas, discursos celebres...me hallo con tu felicidad, tu sencilla y espontánea felicidad.

Soy un hombre feliz,
Escribo poemas a una mengana (que tiene nombre), cientos de personas me leen y creen que lo hago bien. (a veces me alegra rozar sus corazones) pero ninguna mirada, ninguna lectura pagana se compara con descubrirte inmersa en mis palabras, que hablan de ti, de Dios y de nuevo tú.

...

Supongamos que voy al grano.
Entre mi carencia poética y unas ansias de que todo sea mejor y no como antes, te escribo por este canal público e informal (y no como aquellos amorosos de cartas y secretos) que no he conocido mujer que haga arder mis palabras, como cuando tu las aprietas en tus manos.
En ese instante soy simple, soy verso, soy agua, soy miedo, soy cielo, soy llama.

Permiteme seguir encendido.

La segunda parte...

Pero tampoco creas

a pie juntillas todo

no creas nunca creas

este falso abandono.

Estaré donde menos

lo esperes

por ejemplo

en un árbol añoso

de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano

horizonte sin horas

en la huella del tacto

en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido

en cuatro o cinco pibes

de esos que vos mirás

y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar

de tu sueño en la red

esperando tus ojos

y mirándote.

Mario Benedetti - Chau número tres


(El primer fragmento me hace reflexionar. Este segundo que cuelgo a tus ojos me hace feliz.)

Ajeno

Inmigrante sin visa en el mundo.
Hace tres días me he levantado en una casa ajena, que creía mía.
Aun era de noche y un pedazo de luna me observaba extrañándose de mi presencia.
Era yo, sólo que apartado, inmerso en un paralalelismo.
Empecé a sentir como mis huesos se separaban.
Estaba siendo despachado por el vomitorio de la hinchada contraria; colgado en un tendedero, sin haber sido lavado.
Como un cigarro en la boca de una evangélica.

Aclarecía y mi piel podía ver mis sueños al otro lado de la casa.
Hace tres días que camino flotando. Sintiéndome extranjero en el baño y el patio.
Me inquieta saber que falta algo, y me perturba más no acertar en mi carencia.
Abstraído del exterior respondo a murmullos lejanos, con vagas afirmaciones.
No encuentro un sitio en esta caja de colores (pero hay un espacio)
Tengo una lista de pendientes bien ordenada. Pero no decido empezar.
Por las noches suelo escribir estas elocuencias, y me da por hacer el crucigrama que dejé en la mañana.
Enciendo y apago el televisor varias veces antes de dormirme (otro síntoma de ansiedad incomprendida)

A veces, ella aparece. Y todo el orden conseguido desaparece.
Es tan repentina y fugaz su presencia. Haciendo que todo se torne borroso, menos ella.
Pero que importa, de igual forma su nítida figura es dispersa para mi.
Hace tres días que no oigo su voz. Y lo penúltimo que salió de su boca fue una petición.
En ese momento sentí como era empujado de un culumpio y aterrizaba en una piscina que experimentaba resacas.
Empecé a volar sin querer. Veía cosas extraordinarias por primera vez, aunque iba tan rápido que no tuve tiempo de fotografiarlas.

Ajeno: como Ratzinger orando en una mezquita; Como estar aplaudiendo en un funeral.
Así ando, tan ilegal por el mundo como Pablo Escobar. (amado y odiado por estos y aquellos)
Sin pertenecer a la tierra a pesar de que la piso.
Escribiendo basura poética (como esta) porque camino mareado, ebrio de incertidumbre entre las calles, exiliado de lo que sentía y atragantado de ajenidad.

L.B.

El lado amable del problema: "Si tuviera la oportunidad (y hoy la tengo), de conquistarte cada mañana y por las noches hacer que me extrañes sin siquiera haberte ido."

L.B.


domingo, 14 de junio de 2009

Solo intento ENTENDER, porque al VERTE me fallan los pies. La lengua me pesa al hablar, tiemblo y sudo sin parar...

viernes, 12 de junio de 2009

Tan simple como...

Tan simple como...
Que quiero atravesar los tres centímetros de espesor de mi portátil y robarte un beso.
Intentar romper la brecha de tus sueños y despertar a tu lado.
Dejar ese sustito cada vez que te pienso y acordarme que esta noche ves la misma luna que yo veo.
Que deseo vestir tu cuerpo de versos y luego arrancártelos con caricias.
Mirar el atardecer como en esas películas románticas
Desfilar por el umbral de tus ojos y desnudarte el alma.
Anochecer ebrio en tus emociones.
Montarme en globo aerostático y burlarme del pánico citadino.
Tomar tu mano y caminar por la vía láctea.
Tan simple como morir haciéndote el amor, para saber que estoy vivo.

"Mi suerte de que estés conmigo, mi suerte de amarte, mi suerte de verte y abrazarte, mi golpe de suerte el día que te conocí."

Suyo de corazón,

L.B.

martes, 9 de junio de 2009

Bienvenida

Bienvenida a mis sueños,
Feria de lo posible,
Pasa adelante y siéntete cómoda
Que los asientos son nuestros,
Todo lo que ves se ha hecho tangible con tu presencia:
Esos árboles de manzana que dan mango, ese manantial, oasis del desierto, esa cama que en realidad son nubes.

Bienvenida a mi utopía,
Eres libre de rayar las paredes,
Pero permite que sus manos rayen tu cuerpo, cubran de versos tu cuerpo.
Si deseas, puedes pedir algo,
Aquí el té no es de la India, pero alcanza para embriagar tus sentidos.

Espero que tu estancia en este lugar sea placentera, ten cuidado con los asaltos de besos, y alguna que otra emboscada de caricias, con las inquietas manos que tienen hambre de ti.

Cuando desees irte, por favor llena un formulario y hazme saber que tu estadía fue placentera, si tu respuesta es afirmativa toma el cupón de mi mano que las visitas posteriores me tendrás a tu lado.

L.B.

Gracias

Es increible como siempre me haces ver las cosas positivas de las cosas. Por mas oscuro que parezca me has ensenhado a ver un poco mas alla. Me das fuerza para seguir adelante mientras me hablas del futuro y de los suenhos por alcanzar. Hablas de mi futuro y te incluyes en la historia, hablas del tuyo y yo estoy en el. Como no agradecer por tener un companhero como tu? Como no agradecerte por querer que yo este contigo? Solo por eso te doy las gracias y tambien por esta maravillosa semana! Te quiero.

By L.

domingo, 7 de junio de 2009

Tu lunar imperceptible

Ese puntito en la mejilla,

Ese granito casi invisible.

Siento antes y siento ahora,

No haberme detenido a detallar,

La muestra que hace la diferencia.

Desde que te conocí,

Me dediqué a explorar tus ojos,

Tus labios, tu gran sonrisa y tus

Dientes con una leve abertura

A lo Madona.

Tus nalgas que desorientaban

Mis ojos, tu peculiar manera de

Hablar y de oír.

Tu lunar imperceptible,

Tan evidente era que lo pasé por alto,

Tan tonto fui que seguro lo besé,

Y no me di cuenta de ello,

Por andar recorriendo tu cuello,

Besando tu frente,

Por andar colgando flores en el cielo,

Asaltando tu mirada en una emboscada.

El lunar sigue ahí,

A veces las penas siguen ahí,

Los malos ratos sobretodo,

Pero ya no tan imperceptible,

Ya no es ese granito que paso

Por alto, intento entenderlo,

Entender sus penas,

Entender su felicidad y su incertidumbre,

Saber que Dios lo colocó allí

Con un motivo que aun desconozco,

Pero ahí está igual que tú en la

Mejilla de Sudamérica pero con una

Razón que no puedo voltearle el rostro,

Ser indiferente, o sordo.

Cada mañana me levanto pensando

En ti, un sueño aumenta la nostalgia

Cada vez que amanece. Y ese lunar

Está en tu mejilla.

Espero pronto despertarme,

Besando tu mejilla.


LB.

jueves, 4 de junio de 2009

martes, 2 de junio de 2009

Miles de pasajeros

Viajan abordo de un tren que les succiona la vida lentamente, a veces, cuando el sol ni siquiera se ha asomado, ya se encuentran miles de personas bajando al fondo de la tierra, como si esta los estuviese tragando.

Adentro, cada quien es un numero que camina seguido de otro hacia un precipicio, miran el reloj, son víctimas del retraso, la desesperación, mientras que una voz imperante les recuerda la maldita hora que va sumándole odio a su jornada.

Abajo las personas suelen ser diferentes, abajo encuentras además de ratas, hombres bajos, altos, blancos, morenos, mujeres maquilladas, uniformadas, ruidosas muecas, y a veces escandalosos silencios, miradas que pulverizan rostros, otras que vagan en el reflejo de los cristales, pero hay unos días (cada día) en que a este tren aborda la tristeza, la desilusión, el desespero, las preocupaciones, todas esas amigas que se considerarían enemigas.

(Quién crea que esto es un poema social, que pare de leer)

Hoy se raya el metro de sensaciones buenas, malas, indiferentes, de sin sabores, de lo cotidiano y la vida.
En esta estación se suben y bajan los amorosos, los idiotas, los que escriben poemas de vagón, los que le agarran el culos a las mujeres desprevenidas. A cada pito del cierre de puertas se monta el hambre a entretenernos y una necesidad necesitada a sermonearnos sobre el supuesto Dios que en los túneles no se comunica con ninguno de sus miles de pasajeros por falta de cobertura.

Me deja en el siguiente respiradero, por favor. Tenga cuidado porque a la gente, acá abajo, se le desgasta más rápido la vida. -Lo hueles, lo ves, lo tocas, lo oyes.- Pero no importa ser uno más con unos audífonos en los oídos, con un periódico en las manos, o unas manos sobre unas nalgas, no importa, debajo de la tierra todos padecemos de la misma manera. ¿Qué esperas? Compra tu ticket al precipicio, y abórdalo con felicidad.

Al final, en el baño la mierda de un Rey no es diferente a la del súbdito.

L.B.

viernes, 22 de mayo de 2009

Tempestad

Hoy que llueve tenue sobre Caracas, y de vez en cuando se ilumina el cielo, creo en la lluvia que depura nuestras calles de maldad, y en los rayos que se prenden para poder encontrarla.

"Oye las gotas golpeando el asfalto, sientelas una a una mojar tu todo"

L.B.

domingo, 19 de abril de 2009

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Como el cristal roto, después de haber

Sido atravesado por una bala.

Se ha quedado en mí, cegándome

Igual que el maldito flash de su polaroid.

Siempre que la pienso me quedo inmóvil,

Esté donde esté me detengo,

Recreo su imagen…

A veces aparece en medio del tráfico,

Pero en cuanto el semáforo cambia a

Verde, ella también desaparece.

Ayer, llovía, frente a mí, el parabrisas empañado

Calcaba su nombre junto a un corazón,

Que aparecía y desaparecía con el vaivén

De los cabezales.

Ayer, que caminaba disperso,

Tremolando entre los callejones junto a la brisa,

Me topaba con su silueta rayada en las paredes,

Líneas finas tatuando su cuerpo en las paredes.

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Su sonrisa tropezando mis neuronas,

Sus senos asaltando mi consciente,

El rubor en sus mejillas y esa mirada

Que se dispara en mi sien dejándome

Inconsciente.

…Abro los ojos, y su rostro se triplica

Difuso bajo el cielo,

Me encuentro tirado a la mitad de una

Calle (no sé cuál), rodeado de personas

(No sé quiénes), muchos murmullos y

Un pito agudo destrozando mi cabeza,

Tengo la sensación,

La maldita sensación de un deja vú,

No puedo pararme por ahora.

Una sirena. Siento que se aproxima

El resto de lo peor,

Desisto mi intención de levantarme.

Pienso: ¡Calma! Creo, porque alguna vez soñé,

Que en otro lugar la encontraría, no lo sé…

sábado, 18 de abril de 2009

Servir


Un hombre sin IDEALES es un mueble más en el ESCENARIO del MUNDO

Lord Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, I barón de Gilwell

Van Gogh's Room at Arles, 1889

viernes, 17 de abril de 2009

Yo elijo ser quien soy


Por Luis Miguel Baclini

“No hay peor injusticia que tratar igual, a quienes no son iguales”
Aristóteles

De niño quise ser astronauta, una noche hubo un gran apagón en la ciudad entera y desde la platabanda de mi casa pude observar el cielo más estrellado de mi vida, había quedado asombrado. En la mañana mientras desayunaba le dije a mi papá qué sería cuando creciera, él se quedó callado.
Estudiaba en la escuela pública de mi parroquia, todas las personas de mi entorno aspiraban lo mismo: terminar el colegio, hacer estudios técnicos para empezar un negocio y hacer dinero (creo que nunca pudimos ampliar un sueño que apenas tenía herramientas para formarse), confieso que me costó escapar de las ideas comunes de mis compañeros, es decir, yo aún pintaba estrellas y cometas en mi cuaderno. Poco tiempo después del apagón comprendí que la casualidad te enseña cosas, una de ellas, que el origen de la falla energética se debía al deterioro y atraso tecnológico de la planta de mi ciudad. La otra cosa que aprendería era: que elegir entre las estrellas y el cesto de comida para mi hogar producía una terrible desilusión a mi sueño de alcanzar la estratósfera (saben a lo que me refiero).
No puedo decir que en algún momento desistí sobre la idea de ser astronauta, con lo que ahorraba compraba libros, mapas, maquetas, cualquier artículo que representara mi interés, leía de hombres que hace veinte años pisaron la luna, de telescopios construidos con perfecto desarrollo y el misterio que el universo nos dejaba como interrogante. Internado en el espacio era un muchacho feliz, con metas, una vida distinta que yo habría de elegir por mi condición de humano y arquitecto de mis propias ideas. Pero de vuelta en la tierra sólo había condiciones y condicionamientos, una o dos lecturas para todo el año, las mismas vacaciones, un trabajo en la obra de mi padre, la cancha arenosa de fútbol carente de mallas, dinero que era desviado en construcciones y no en nuevas menciones para el ciclo diversificado de bachillerato. Me sentía simple, vacío, encerrado en una ciudad que se me hacía cada día más pequeña, con ganas de salir, emprender un rumbo que me diera lo que deseaba, sin restricciones que atropellen las ideas que me harían diferente de los demás, así como lo había leído alguna vez de un gran filosofo griego: “No hay peor injusticia que tratar igual, a quienes no son iguales”. Sí, yo elijo ser quien soy, y merezco las cosas que con esfuerzo me he propuesto obtener: Estudios universitarios, postgrados, conferencias, un cohete espacial, un trozo de luna, una vida libre y justa.
Muchos años después comprendí porque mi padre se mantuvo callado durante el desayuno posterior a la noche astral. Pero qué tendría que haber dicho él, es decir, contestarme con una afirmación esperanzadora que luego de un largo tiempo descubriría que era mentira o con una tajante negativa que pondría mis pies en la tierra (o en algún campo que quizás labraría). Él no escogió, ¿por qué yo tendría la oportunidad de hacerlo? Si las oportunidades que estaban presentes eran singulares y únicas, no había alternativas para el desarrollo personal y profesional, no existían ideas inspiradoras de nuevas ideas, no acaecía el hambre de conocimiento, de saber qué había detrás de lo que sólo podíamos ver por delante. Porque siempre fuimos lo que alguien más quiso que fuésemos y no lo que cada uno de mis amigos al menos, soñó con ser: el artista de un circo de calle que haría reír a las personas, ese que pensaba que la risa no tenía precio y odiaba de manera crónica los circos de carpa, o el que empezó construyendo pequeños puentes de madera donde pasábamos horas jugando y quería hacer uno que conectara el norte con el sur y porqué no, el este con el oeste. También estaba el futbolista, el que era bueno con las matemáticas y concibió una vida de empresario, mi hermana que nos curaba los moretones y cortadas, porque en el fondo quería ser una gran doctora y no la niñera de mi madre cuando esta envejeciera, en fin un montón de personas que apuntaban a crecer de manera distinta, con objetivos distintos, aspiraciones personales y medios diversos que le fabricaran el camino correcto, un destino distinto con resultados comunes: bienestar, progreso, calidad de vida, reconocimiento, dignidad, justicia, porque elegimos nuestro destino, nuestros pensamientos, razón de nuestra existencia y futuro de esta.
Yo, aquella noche vi más allá de las fallas eléctricas, de la platabanda de mi casa, de la escuela pública, la cancha de futbol carente de mallas, de los errores que un día estoy seguro resolveremos; entre la inmensa oscuridad observé millones de estrellas que tiritaban de forma distinta y lugares diferentes, a destiempo y con melodía propia, que separadas eran únicas y geniales, pero juntas se volvían la obra maestra de un arquitecto, uno con veintiséis pares de millones de manos construyendo un país.

viernes, 3 de abril de 2009

Padrenuestro que estás en el exilio, MALDITASEA, casi nunca te acuerdas de los míos.



Latinoamérica grita...OYELA!!!

domingo, 29 de marzo de 2009

Conciliar el Sueño


Mario Benedetti.

Padrenuestro Latinoamericano

Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
cómo se llega al sur de Río Grande

Padre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos donde quieras que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver las uñas
sucias de la miseria

en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo

cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad

sin embargo una vez cada tanto
tu voluntad se mezcla con la mía
la domina, la enciende, la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer

así en tu omnipresencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora

pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o se deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a su pájara
en los cancilleres que murmuran yes sir
en cada mano que se convierte en
claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día

ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos

a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro

poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores

todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta

no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido
ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y su amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.

Mario Benedetti

Carta Nº 4

Tengo un cultivo de flores

Que tienen tu nombre,

Un cielo azul raso sobre

Mi cabeza que me conecta

Contigo,

Por las noches cuando acá

Son las siete de la noche

Y allá una madrugada

Apunto de estallar, la

Luna que tu miras es la

Misma que yo veo,

No hacen falta muchas

Cosas para ser feliz,

Te tengo tan cerca como

Mi corazón lo permite,

Sí, es cierto, estás dentro de él.

Pero no es mentira el bajón

De ánimos por la mañana

Cuado tu voz no me despierta.

Pronto será pronto,

Y estarás caminando

Nuestra Caracas llena

De humo y buhoneros

Que se embellece no

Importa que defectos,

Cuando tu la pisas y

La sucumbes de alegría.

L.B