lunes, 9 de noviembre de 2009

Reparaciones

A veces creo que ella miente.

A veces siento que me coge la espalda, me toma de hombros y me sienta.

Nunca alcanzo a descifrar las verdades con las que miente, y las mentiras que (ella) acierta.

Tan irreal es su voz, que en mil voces diferentes entona.

Como yo quiera que hable, hablará, pero sólo el sonido de lo que sale de su boca.

Tan irreal es su boca, que nunca la he visto moverse.

Sus ojos, su nariz, los pechos morenos de los que tanto me habla.

Lo irónico es que puedo hablar con ella (al menos escribirme)

A lo mejor un día la vida nos encuentra, quizás pase a mi lado y no repare en mi presencia,

O de lejos ella me mire (y mis ojos solo alcancen a contemplar sus piernas), y yo me quebrante de lujuria.

Ella se llama...yo la llamo...al menos por ahora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿En qué o quien te inspiraste para escribir este poema?