sábado, 24 de diciembre de 2011

Adioses

Despidamos el año viejo,
Vamos a quemar la ropa que nos queda chica,
Déjame llorar un río en tu nombre,
Coge las maletas y guarda las mentiras,
                                     [La tristeza, los tropiezos.

Vamos, despídete del año viejo,
Incéndialo de todos los colores en el aire,
Húndelo en el champaña, en el vino,
Mientras cada minuto acelera la nostalgia,
                                [La añoranza, tu aflicción.

Esperando que suenen:
12 cañonazos en mi oído,
12 golpes en el corazón que te saquen de una vez,
12 canciones que me hagan perder la cordura,
Para desdoblarme de este desamor que poco hace,
Y tanto me desconoce.]
Esta noche

Vamos a bailar el desconsuelo,
A pintarnos los labios de promesas,
A retratar a los desaparecidos de mañana,
A extrañar a los que ya se fueron,
A enumerar las metas de lo que se avecina.

Viejo año, te veo partir, te veo en la puerta,
Solo vuelve si es un buen recuerdo,
O si olvidaste alguno malo en el garaje,
Pero viejo estás y ha llegado a tu hora.

Ha llegado tu hora,
De irte con la noche llena de estrellas artificiales,
Mientras los niños duermen y los amantes
Hacen de la suya en el cuarto de servicio,
Mientras las corbatas se aflojan en la indecencia,
Y las faldas bajan hasta los tobillos.

11: 58 p.m.

Ha llegado mi hora, es mi turno de decir adiós.
Alzo mi copa y brindo por todos,
Por lo que gané y perdí, lo que fue mío y ya no,
Por la señora que cuida de mi y siente mis embates.
Por la señora que me pone el corazón contento,
Por la señora que carga mi orgullo en su mirada.

Brindo por ellos, mis enemigos,
Brindo por el tiempo perdido,
Por los sueños rotos, los desamores,
Por las canciones que llevan nuestros nombres,
Por los amigos de siempre, en vía de extinción,
Por el cielo de esta noche y su luna de plata.

Brindo, por este año que se va,
Este año, que igual a una mujer,
                                   Me ha dejado de todo,
Tanto cariño, tanta experiencia, tanta fragilidad. 

Lorenzo Barrios.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Columnas de humo

Espesas y blancas que se elevan hacia el cielo,
Envenenando todo el aire a su paso,
Arrastrando las dudas y las penas,
Despejando el camino en cada bocanada.

Inhala, exhala, inhala...mientras la tensión
Baja en el ambiente.

Columnas de humo que van y vienen,
Rodeando a la gente, entre las ramas,
Buscando enrojecer miradas,
Y quemar bocas como fantasmas de lava.

Columnas de humo inhaladas de noche,
Bajo las estrellas, ocultos tras la sombra,
Oyendo las sirenas desde los callejones,
Y volando en cada toque.

Inhala, exhala, inhala...mientras desatas
El nudo en tu cabeza.

Enciéndelo, quémalo, siente como va volando
Dentro de ti, buscando apoderarse de tus sentidos,
Creyendo que sueñas con los ojos abiertos,
Ojos rojos que tropiezan en el aire,
Gargantas que arden como un llano en llamas.

A lo lejos son miles de faros
                        Que se encienden y apagan,
A lo lejos son fantasmas
                         Abriendo paso entre las nubes.

Ahora suena esa canción
Que brinda descanso a las personas,
Alrededor todo se cubre de colores,
Gíralo, una y otra vez…

Inhala, exhala, inhala, una y otra vez,
Mientras todo...sigue girando.

Lorenzo Barrios.