lunes, 29 de junio de 2009

Palabras inéditas


Hoy consigo abrir una ventana.
Llenar de verde el mal karma.
Tengo un saco que empieza a llenarse de nuevas buenas; palabras que han lavado mi cara.
(sinceramente no hay tanta poesía en estos días, pero déjame intentar)

Hoy te hallé en mi billetera, retratada en una instantánea que me dejaste unos días antes de marcharte.
La tengo justo al lado de mi identificación, y cada vez que intento encontrarme (tu estás a mi lado)
Con esa sonrisa agrietando el cuero, derrotando imposibles. No es tan difícil distraerse viéndote.

Me gusta encontrarme contigo,
Colecciono momentos que te harían reír, aunque por ahora le pido a Dios (si es que existe) que estés riendo como nunca, que te falte el aire de la alegría. Porque amanezco pensando en lo que ha me ha hecho feliz: y entre muchas encrucijadas, buenos (y malos) poemas, diplomas, discursos celebres...me hallo con tu felicidad, tu sencilla y espontánea felicidad.

Soy un hombre feliz,
Escribo poemas a una mengana (que tiene nombre), cientos de personas me leen y creen que lo hago bien. (a veces me alegra rozar sus corazones) pero ninguna mirada, ninguna lectura pagana se compara con descubrirte inmersa en mis palabras, que hablan de ti, de Dios y de nuevo tú.

...

Supongamos que voy al grano.
Entre mi carencia poética y unas ansias de que todo sea mejor y no como antes, te escribo por este canal público e informal (y no como aquellos amorosos de cartas y secretos) que no he conocido mujer que haga arder mis palabras, como cuando tu las aprietas en tus manos.
En ese instante soy simple, soy verso, soy agua, soy miedo, soy cielo, soy llama.

Permiteme seguir encendido.

La segunda parte...

Pero tampoco creas

a pie juntillas todo

no creas nunca creas

este falso abandono.

Estaré donde menos

lo esperes

por ejemplo

en un árbol añoso

de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano

horizonte sin horas

en la huella del tacto

en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido

en cuatro o cinco pibes

de esos que vos mirás

y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar

de tu sueño en la red

esperando tus ojos

y mirándote.

Mario Benedetti - Chau número tres


(El primer fragmento me hace reflexionar. Este segundo que cuelgo a tus ojos me hace feliz.)

Ajeno

Inmigrante sin visa en el mundo.
Hace tres días me he levantado en una casa ajena, que creía mía.
Aun era de noche y un pedazo de luna me observaba extrañándose de mi presencia.
Era yo, sólo que apartado, inmerso en un paralalelismo.
Empecé a sentir como mis huesos se separaban.
Estaba siendo despachado por el vomitorio de la hinchada contraria; colgado en un tendedero, sin haber sido lavado.
Como un cigarro en la boca de una evangélica.

Aclarecía y mi piel podía ver mis sueños al otro lado de la casa.
Hace tres días que camino flotando. Sintiéndome extranjero en el baño y el patio.
Me inquieta saber que falta algo, y me perturba más no acertar en mi carencia.
Abstraído del exterior respondo a murmullos lejanos, con vagas afirmaciones.
No encuentro un sitio en esta caja de colores (pero hay un espacio)
Tengo una lista de pendientes bien ordenada. Pero no decido empezar.
Por las noches suelo escribir estas elocuencias, y me da por hacer el crucigrama que dejé en la mañana.
Enciendo y apago el televisor varias veces antes de dormirme (otro síntoma de ansiedad incomprendida)

A veces, ella aparece. Y todo el orden conseguido desaparece.
Es tan repentina y fugaz su presencia. Haciendo que todo se torne borroso, menos ella.
Pero que importa, de igual forma su nítida figura es dispersa para mi.
Hace tres días que no oigo su voz. Y lo penúltimo que salió de su boca fue una petición.
En ese momento sentí como era empujado de un culumpio y aterrizaba en una piscina que experimentaba resacas.
Empecé a volar sin querer. Veía cosas extraordinarias por primera vez, aunque iba tan rápido que no tuve tiempo de fotografiarlas.

Ajeno: como Ratzinger orando en una mezquita; Como estar aplaudiendo en un funeral.
Así ando, tan ilegal por el mundo como Pablo Escobar. (amado y odiado por estos y aquellos)
Sin pertenecer a la tierra a pesar de que la piso.
Escribiendo basura poética (como esta) porque camino mareado, ebrio de incertidumbre entre las calles, exiliado de lo que sentía y atragantado de ajenidad.

L.B.

El lado amable del problema: "Si tuviera la oportunidad (y hoy la tengo), de conquistarte cada mañana y por las noches hacer que me extrañes sin siquiera haberte ido."

L.B.


domingo, 14 de junio de 2009

Solo intento ENTENDER, porque al VERTE me fallan los pies. La lengua me pesa al hablar, tiemblo y sudo sin parar...

viernes, 12 de junio de 2009

Tan simple como...

Tan simple como...
Que quiero atravesar los tres centímetros de espesor de mi portátil y robarte un beso.
Intentar romper la brecha de tus sueños y despertar a tu lado.
Dejar ese sustito cada vez que te pienso y acordarme que esta noche ves la misma luna que yo veo.
Que deseo vestir tu cuerpo de versos y luego arrancártelos con caricias.
Mirar el atardecer como en esas películas románticas
Desfilar por el umbral de tus ojos y desnudarte el alma.
Anochecer ebrio en tus emociones.
Montarme en globo aerostático y burlarme del pánico citadino.
Tomar tu mano y caminar por la vía láctea.
Tan simple como morir haciéndote el amor, para saber que estoy vivo.

"Mi suerte de que estés conmigo, mi suerte de amarte, mi suerte de verte y abrazarte, mi golpe de suerte el día que te conocí."

Suyo de corazón,

L.B.

martes, 9 de junio de 2009

Bienvenida

Bienvenida a mis sueños,
Feria de lo posible,
Pasa adelante y siéntete cómoda
Que los asientos son nuestros,
Todo lo que ves se ha hecho tangible con tu presencia:
Esos árboles de manzana que dan mango, ese manantial, oasis del desierto, esa cama que en realidad son nubes.

Bienvenida a mi utopía,
Eres libre de rayar las paredes,
Pero permite que sus manos rayen tu cuerpo, cubran de versos tu cuerpo.
Si deseas, puedes pedir algo,
Aquí el té no es de la India, pero alcanza para embriagar tus sentidos.

Espero que tu estancia en este lugar sea placentera, ten cuidado con los asaltos de besos, y alguna que otra emboscada de caricias, con las inquietas manos que tienen hambre de ti.

Cuando desees irte, por favor llena un formulario y hazme saber que tu estadía fue placentera, si tu respuesta es afirmativa toma el cupón de mi mano que las visitas posteriores me tendrás a tu lado.

L.B.

Gracias

Es increible como siempre me haces ver las cosas positivas de las cosas. Por mas oscuro que parezca me has ensenhado a ver un poco mas alla. Me das fuerza para seguir adelante mientras me hablas del futuro y de los suenhos por alcanzar. Hablas de mi futuro y te incluyes en la historia, hablas del tuyo y yo estoy en el. Como no agradecer por tener un companhero como tu? Como no agradecerte por querer que yo este contigo? Solo por eso te doy las gracias y tambien por esta maravillosa semana! Te quiero.

By L.

domingo, 7 de junio de 2009

Tu lunar imperceptible

Ese puntito en la mejilla,

Ese granito casi invisible.

Siento antes y siento ahora,

No haberme detenido a detallar,

La muestra que hace la diferencia.

Desde que te conocí,

Me dediqué a explorar tus ojos,

Tus labios, tu gran sonrisa y tus

Dientes con una leve abertura

A lo Madona.

Tus nalgas que desorientaban

Mis ojos, tu peculiar manera de

Hablar y de oír.

Tu lunar imperceptible,

Tan evidente era que lo pasé por alto,

Tan tonto fui que seguro lo besé,

Y no me di cuenta de ello,

Por andar recorriendo tu cuello,

Besando tu frente,

Por andar colgando flores en el cielo,

Asaltando tu mirada en una emboscada.

El lunar sigue ahí,

A veces las penas siguen ahí,

Los malos ratos sobretodo,

Pero ya no tan imperceptible,

Ya no es ese granito que paso

Por alto, intento entenderlo,

Entender sus penas,

Entender su felicidad y su incertidumbre,

Saber que Dios lo colocó allí

Con un motivo que aun desconozco,

Pero ahí está igual que tú en la

Mejilla de Sudamérica pero con una

Razón que no puedo voltearle el rostro,

Ser indiferente, o sordo.

Cada mañana me levanto pensando

En ti, un sueño aumenta la nostalgia

Cada vez que amanece. Y ese lunar

Está en tu mejilla.

Espero pronto despertarme,

Besando tu mejilla.


LB.

jueves, 4 de junio de 2009

martes, 2 de junio de 2009

Miles de pasajeros

Viajan abordo de un tren que les succiona la vida lentamente, a veces, cuando el sol ni siquiera se ha asomado, ya se encuentran miles de personas bajando al fondo de la tierra, como si esta los estuviese tragando.

Adentro, cada quien es un numero que camina seguido de otro hacia un precipicio, miran el reloj, son víctimas del retraso, la desesperación, mientras que una voz imperante les recuerda la maldita hora que va sumándole odio a su jornada.

Abajo las personas suelen ser diferentes, abajo encuentras además de ratas, hombres bajos, altos, blancos, morenos, mujeres maquilladas, uniformadas, ruidosas muecas, y a veces escandalosos silencios, miradas que pulverizan rostros, otras que vagan en el reflejo de los cristales, pero hay unos días (cada día) en que a este tren aborda la tristeza, la desilusión, el desespero, las preocupaciones, todas esas amigas que se considerarían enemigas.

(Quién crea que esto es un poema social, que pare de leer)

Hoy se raya el metro de sensaciones buenas, malas, indiferentes, de sin sabores, de lo cotidiano y la vida.
En esta estación se suben y bajan los amorosos, los idiotas, los que escriben poemas de vagón, los que le agarran el culos a las mujeres desprevenidas. A cada pito del cierre de puertas se monta el hambre a entretenernos y una necesidad necesitada a sermonearnos sobre el supuesto Dios que en los túneles no se comunica con ninguno de sus miles de pasajeros por falta de cobertura.

Me deja en el siguiente respiradero, por favor. Tenga cuidado porque a la gente, acá abajo, se le desgasta más rápido la vida. -Lo hueles, lo ves, lo tocas, lo oyes.- Pero no importa ser uno más con unos audífonos en los oídos, con un periódico en las manos, o unas manos sobre unas nalgas, no importa, debajo de la tierra todos padecemos de la misma manera. ¿Qué esperas? Compra tu ticket al precipicio, y abórdalo con felicidad.

Al final, en el baño la mierda de un Rey no es diferente a la del súbdito.

L.B.