domingo, 7 de junio de 2009

Tu lunar imperceptible

Ese puntito en la mejilla,

Ese granito casi invisible.

Siento antes y siento ahora,

No haberme detenido a detallar,

La muestra que hace la diferencia.

Desde que te conocí,

Me dediqué a explorar tus ojos,

Tus labios, tu gran sonrisa y tus

Dientes con una leve abertura

A lo Madona.

Tus nalgas que desorientaban

Mis ojos, tu peculiar manera de

Hablar y de oír.

Tu lunar imperceptible,

Tan evidente era que lo pasé por alto,

Tan tonto fui que seguro lo besé,

Y no me di cuenta de ello,

Por andar recorriendo tu cuello,

Besando tu frente,

Por andar colgando flores en el cielo,

Asaltando tu mirada en una emboscada.

El lunar sigue ahí,

A veces las penas siguen ahí,

Los malos ratos sobretodo,

Pero ya no tan imperceptible,

Ya no es ese granito que paso

Por alto, intento entenderlo,

Entender sus penas,

Entender su felicidad y su incertidumbre,

Saber que Dios lo colocó allí

Con un motivo que aun desconozco,

Pero ahí está igual que tú en la

Mejilla de Sudamérica pero con una

Razón que no puedo voltearle el rostro,

Ser indiferente, o sordo.

Cada mañana me levanto pensando

En ti, un sueño aumenta la nostalgia

Cada vez que amanece. Y ese lunar

Está en tu mejilla.

Espero pronto despertarme,

Besando tu mejilla.


LB.

No hay comentarios: