domingo, 19 de abril de 2009

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Como el cristal roto, después de haber

Sido atravesado por una bala.

Se ha quedado en mí, cegándome

Igual que el maldito flash de su polaroid.

Siempre que la pienso me quedo inmóvil,

Esté donde esté me detengo,

Recreo su imagen…

A veces aparece en medio del tráfico,

Pero en cuanto el semáforo cambia a

Verde, ella también desaparece.

Ayer, llovía, frente a mí, el parabrisas empañado

Calcaba su nombre junto a un corazón,

Que aparecía y desaparecía con el vaivén

De los cabezales.

Ayer, que caminaba disperso,

Tremolando entre los callejones junto a la brisa,

Me topaba con su silueta rayada en las paredes,

Líneas finas tatuando su cuerpo en las paredes.

Tengo su imagen fusilada en mi cabeza

Su sonrisa tropezando mis neuronas,

Sus senos asaltando mi consciente,

El rubor en sus mejillas y esa mirada

Que se dispara en mi sien dejándome

Inconsciente.

…Abro los ojos, y su rostro se triplica

Difuso bajo el cielo,

Me encuentro tirado a la mitad de una

Calle (no sé cuál), rodeado de personas

(No sé quiénes), muchos murmullos y

Un pito agudo destrozando mi cabeza,

Tengo la sensación,

La maldita sensación de un deja vú,

No puedo pararme por ahora.

Una sirena. Siento que se aproxima

El resto de lo peor,

Desisto mi intención de levantarme.

Pienso: ¡Calma! Creo, porque alguna vez soñé,

Que en otro lugar la encontraría, no lo sé…

3 comentarios:

Beatriz Portinari dijo...

Ojalá alguien pudiera tenerme así, fusilada en su cabeza. No hace falta que lo diga, tienes el don de los grandes, Benedetti, Neruda, Borges, con el toque único de Luis Miguel.

SENCILLAMENTE...SUBLIME.

(as usual).
Batita

Laura dijo...

Ya lo encontré,no haré ningún comentario al respecto

Laura dijo...

Hoy te estoy dejando otro comentario, tú bien sabes lo que opino sobre este poema.
Es fascinante, y sobre todo es la persona a quien se lo dedicas ;-)