jueves, 14 de agosto de 2008

Pensarte

¿Por qué te pienso tanto?
Será quizás, por qué tú me piensas, en este momento.
No es mi culpa que te piense, eres tú.
Eres tú con tus absurdos intentos de presentarte, de llegar,
De venir en el momento menos oportuno; de aparecerte.
De susurrarme cosas sin sentido, de sonreír, de hacerme creer que todo esta bien;
De saber que aún guardo tus caricias en la caja de recuerdos, pensando,
Sintiendo, creyendo.
Y miro tus cartas, las flores secas dentro de mi diario, y uno que otro amanecer que se pierde de tarde,
Y recuerdo cuantas horas he esperado tu llamada ausente,
O tu voz arrepentida en el contestador…
Quizás luego te encuentre, de frente a mí, en el momento que menos te merezca. (O más te inquiete)
Y me dirás entonces, esas palabras que se pegan, sin que tu sonrisa tambaleé por un instante, sin que tu cobardía haga estragos en tu encanto,
Sin que mi mirada brille, recordándote."

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