jueves, 25 de febrero de 2010

Boicot a la mediocridad

Seamos sinceros,


Tengo una lista larga de sueños

Que esperan ser cumplidos.


Tú, quizás, apenas llegues a hacer

Un principiante de la ambición.


Porque si de apetencia se trata,

Este mundo cada mañana se convierte

En mi desayuno.


La sinceridad es algo tan profundo

Y misterioso que a veces nos engaña

Creyendo que disponemos de ella.

Cuanta ingenuidad.


En las últimas páginas de mi cuaderno,

He escrito este poema, Junto a un claroscuro

De las piernas de Marilyn Monroe,

Una frase de Ayn Rand y un garabato

De Don Mario Benedetti.


En las últimas páginas de mi cuaderno,

Hay una lluvia de ideas capaz de

Inundar Australia, y el inclemente deseo

De que el aguacero arrastre la pandemia de la mediocridad.


Si volteas la hoja…

La copa con la que brindaré el día

En que sea libre, y el billete de cien

Dólares que me devolvió una puta

Después de haberle hecho el amor.


Seamos francos,


La vendedora de engaño y autocomplacencia

Ha tocado tu puerta (y le has abierto)


Lo curioso de creer, lo que uno no es,

Es la susceptibilidad ante las verdades

Que nos cortan, nos abren...

Las puñaladas que sacan a relucir lo

Que realmente somos: algunos, son

Ese grumito de masa y otros las

Manos que la moldean.


La masa por lo general,

Tiene la cabeza levantada al cielo,

Esperando que Dios envíe respuestas

Encriptadas a sus teléfonos móviles.

Rezan y oran cuando saben que

Inevitablemente han fracasado ante su lucha.


Y aquellos que tienen la dicha de moldear

La masa mentalmente masturbada,

Ya se han comunicado con Dios, ¿cómo?

Se preguntarán los no aventurados.


¿En qué piensas cuando tienes en frente

Un cuadro de Rembrandt, o cuando lees

A Orwell o a Ortega y Gasset?


¿Con quién crees que hablas, cuando

Oyes en tu cabeza la 9° sinfonía, o el

Vals de Strauss?


No hay algo peor que quedarse ciego,

Antes de perder la vista.


Ser indiferente a la buena vida,

Y conformarse con la (in)feliz ignorancia.


Por un momento,

Seamos sinceros,


Busca en la última página de tu cuaderno,

Y dime, que como yo,

Tienes una campaña presidencial elaborada

Para el 2030, o un centenar de versos que

Le bajarían las pantaletas a Mónica Bellucci,

O porqué no, las correcciones al código

Penal venezolano y las frases célebres

De tu mentor y ejemplo a seguir.

Y una lista larga de liberales brillantes,

O para todos los gustos, de Socialistas iluminados.


Al lector que se sienta ofendido,

Debe saber que la virtud está compuesta

Por cualidades que aparentemente no

Se han manifestado, aun en su persona.

(De otra manera, no habría razón para molestarse…

…O sentirse identificado…)

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