jueves, 8 de junio de 2017

El cielo de Venus

Contempló las naves que ardían en el horizonte
Había un horror en el sol reflejado en sus ojos

Todo era distante.

Las llamas envenenaron el cielo de rojo
Mientras turbios se hundían los corazones en el agua

Todo fue tan deprisa.

La tristeza cargó las nubes de agua
Las lágrimas se evaporaron en las mejillas del mundo
Viajaron en ascenso preñando las nubes de odio
Y Venus moría en un cegador cielo azul

Corro, corro bordeando el anillo de la noche
Siento las estrellas tatuar mi espalda con su luz
Solo el día puede detener mi paso
Solo su boca me balancea en un columpio en la eternidad

Corro, corro bordeando el anillo de la noche
Siento las estrellas tatuar mi espalda con su luz
El cielo de Venus retiene mi paso
Solo su boca me balancea en un columpio en la eternidad

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