Últimas misivas

Por ahora, basta,
Cierro la puerta y me voy,
Que se vayan todos,

Deseo guardar los papelitos
que no hacen sino hablar de ti.

Usaré mi boca para reclamar
cuatro meses de retraso de
unos besos a mi favor.

El tiempo se hace más corto.
los numeritos que escribo en
otro idioma se hacen chicos
cada vez.

Mis manos dejarán de escribir,
para ser de nuevo cómplices
del roce de tus muslos, del
escalofrío en tu espalda y la
silueta en tus senos.

cuatro meses que parecían siglos,
ahora el calendario está lleno,
y hay dudas, alegría, miedo,
nostalgia, sueños, esperanza,
una ensalada de sentimientos
y frutas, de besos y encuentros.

Dulce muñequita, tú me recuerdas
que estoy vivo, y las calles y los
vagones del metro sienten tu
ausencia, y mi mano no sé queda
atrás, pero el rumbo ya se marcó,
El oeste me espera, un cactus y
una bella berlinesa que Caracas
despidió una vez.

Entonces, cerremos las compuertas,
guardemos las palabras para la cena,
y destapemos el mundo, comámonos
a besos ésta y las próximas ochenta y dos
noches.

L.B. K.D. julio, 2010.

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