martes, 6 de julio de 2010

Suena la alarma

¿A dónde es que miran…? Si no puede ver…

De una canción de Guillermo Bonetto


Anoche, por tercera vez en el

Año me caí de la cama,

Cuando desperté tenía un

Muñeco en mi mano y estaba

Tomando agua.


Capítulo I…El As de corazones.


Las cartas nunca mienten,

El cielo, la isla, la mano estaba echada.

Mi vida una tormenta,

Mi vida presa entre sus muslos.

Recuerdo esa mirada furtiva que me robó

La noche más calurosa de febrero.


Encendiste todas las luces de mi angustia,

Siento que he escrito miles de palabras,

Y que fueron bien recibidas,

Todas las puertas de mi vida me recuerdan

A ti, a tus ojos, tu voz, tus gestos.


Me enamoré de ti, sin darme cuenta,

Como suele sucederle a los enamorados,

Y ahora caigo preso en la pasión que me

Diste a probar y de la que ahora estoy sediento.


Nuestra historia…

Nuestra historia no ha sido un cuento

De esos cortos e inertes que salen en

Las columnas de los periódicos, no,

Ha sido más bien fantástica, distinta,

Escrita como por Jostein Gaarder y

Llena de sentimientos que nunca en

Mi vida hubiese encontrado en un

Mismo lugar.


Nuestra historia, llena de altibajos,

De lágrimas, de sueños, de risas,

Es lo más curioso y real que me ha

Estremecido los poros.

Yo estoy convencido de lo feliz que

Puedo ser contigo. Una vez lo sentí,

Y no he podido arrancarlo de mi piel,

Ni he podido apartarlo de mis pupilas.


No sé cómo ni por qué aterricé en tu mirada,

Pero me quedé atrapado en ella,

Has hecho de este poeta un hombre simple,

Los has llenado de sueños, y no sólo hablo

De los sueños en el exterior, hablo también

De los 126 sueños que me encontraron 126

Noches contigo en mi hipotálamo.

Y me dejaron buenos y malos sueños, húmedos,

Alegres, esperanzadores, curiosos, reales,

Complejos, simples, musicales, en blanco y negro,

Con subtítulos a la altura del ombligo, y otros.


Me doy cuenta de que uno está solo una vez

Aquí, en la tierra, y que será por un tiempo

Realmente corto, también ignoro las casualidades,

Decidí estar contigo después de haberte conocido,

Y mi única y primera vez debajo de los cielos

Quiero pasarlo contigo mi As de corazones.


Un pequeño libro me enseño que:

“Desafortunadamente no se elige

A la persona de la que uno se enamora”

La diferencia es que fue una fortuna

Enamorarme de ti.


Una de las cartas dijo: “El que va a descubrir

El destino, tiene que sobrevivirlo.” El mío

Está a tu lado y voy a por él, porque me he

Enamorado de la niña con los ojos color río.


Un gran escritor decía que: “Uno está enamorado,

Cuando se da cuenta de que la otra persona es única.”

Y un proverbio curiosamente alemán me recuerda que:

“El amor siempre habla, incluso con la boca cerrada.”

Y Hemos hablado en miles de maneras distintas,

Poemas, miradas, cenas, sonrisas, lágrimas,

Con miedo, con flores, con boletos en tren y en tres

Idiomas, con perfumes, con abrazos, con besos

De ombligo y esos normales que incluyen a

Nuestras lenguas.


El tiempo realmente carece de segundos, horas,

Minutos, días y de todas esos adverbios que los

Romanos nos heredaron, todo el tiempo se

Resume en dos: Estar o no estar contigo.


Suena la alarma,

Las cartas están echadas,

De no ser feliz no estaría contigo,

Estaría lanzando piedras a la guardia

De honor del Tribunal Supremo de Justicia,

Yo bien podría morir por mi país, pero lo haría en vano,

Y no quisiera hacerlo sin antes dejar una semilla.

No he dejado de luchar por ella, Venezuela,

Que tiene su propio capítulo en este escrito,

Pero tampoco me he dejado de ti, busco lo que me

Hace falta, mi complemento, la sombra de mi árbol.


A lo largo de nuestro trayecto, hemos sido

Constelaciones, buscadores en el pueblo de Camir,

Guerreros, princesas, ingleses, indios.

Y también hemos sido él y ella, durante este

Tiempo te he conocido, sé tus temores,

Conoces mis miedos, nuestra infancia, la ausencia

De ese que llaman padre, el colegio, las fiestas,

Las marchas, las balas, el ron y la noche de Berlín,

El calor de Cagua, la ruidosa Caracas, y el aire

Caribeño de Chuao.

Pero además, poemas sobre tu piel, Metáforas

A tu nombre, Misivas, el cuento de Babel, Fantastisch,

Por ahora Mi suerte, y algunos cuadernitos de Derecho

Civil que no hacen si no hablar de ti.


Suena la alarma,

Somos un misterio, como la pregunta

Filosófica del por qué de nuestro amor.

Amémonos, decía F. Pessoa: Amo como ama el amor.

No conozco otra razón para amar que amarte.

¿Qué quieres que te diga además de que te amo,

Si lo que quiero decirte es que te amo?


Ahora tengo que irme, Suena la alarma,

Hoy te escribo desde lejos,

Aunque comencé tan cerca,

Pero te agradezco en quien me has convertido,

Y agradezco las sonrisas, las tuyas y las mías,

Y los sueños que sembraste en mi ombligo,

Tengo que irme, un avión me espera,

Una muchacha espera por mí, en la

Estación de Berlín.

No puedo hacerla esperar más,

Cuatro meses son suficientes y por

Mi parte, voy en búsqueda de la felicidad,

Por ese beso, ese truco encantador para dejar

De hablar cuando las palabras se tornan superfluas.


Nota del autor: dedicado a Katharina Dikau por ser el cañón de mis ideas y mi vertedero de esperanzas.

L.B.

2 comentarios:

Kat dijo...

Liebst du mich immer noch?

Luis Miguel Baclini dijo...

El poema habla sin necesidad de que yo diga una palabra de más.

Pero...Ich liebe dich, Kat.