domingo, 11 de enero de 2009

Mas allá de las seis

Ya no es el sol rojizo el que
Pinta el cielo, cuando miro
Mi muñeca y son las seis,
Por ahora un montón de nubes
Grises anuncian no solo lluvia,
Sino también la llegada de la
Estancada tarde.

Pero más allá de las seis,
Empiezo a hallarte en los
Lugares que hace días
Caminé contigo y en otros
Sitios que pronto serán esa
Fotografía puesta en el buró.

A más allá de las seis,
He notado que aun nos
Encontramos juntos,
Aunque a mi lado se haya
Sentado un señor con un
Fuerte olor a cigarrillo,
Sé que estás conmigo.
Empalmo cada segundo
Que transcurre con una
Sonrisa tuya en mi cabeza,
Entre una hora y otra
No hay diferencia cuando
Estoy contigo,
Pero cuando no lo estoy,
Los segundos, los minutos,
Las horas, tienen una nueva
Acepción, tú.
Tú, ya que después de los
Segundos, minutos y horas,
De nuevo amaneces,
Con tu piel renovada por la luna,
Con tus ojos iluminados por
El alba, con tus manos extendidas
Queriendo apartar las nubes que
Cubren las estrellas que hace más
De mil noches estropean la inspiración
De los enamorados.

Más allá de las seis, miro mi muñeca
Y cuando levanto mi rostro te has convertido en el entorno.